domingo, 3 de junio de 2007

Hibridez

Si te hubiese visto en un cruce del camino,
al salir de un metro o al merodear por un callejón,
no serías menos casual ni más desconocida.

Apareces para mí velada, entumecida,
reservada, recogida. Y aún entonces,
ni menos cuando
estás absorta, ensimismada o deliberadamente confundida,
logras ser más misteriosa
que cuando se acerca tu voz a mi oído
para dejar palabras corrientes,
casi carentes de intención.

Comprometida, vegetariana, híbrida
y, quién sabe, un poco fanática.
Condición esta última necesaria
pero aún insuficiente
para que te olvide,
para imaginarme algo distinto a tí,
para sacudirme de tí.

No hay comentarios: